"¿Tu práctica postural de Yoga, sustenta y nutre tu vida?"

¿Tu práctica postural de Yoga, sustenta y nutre tu vida?

Yoga como auto-indagación (y así entiendo el Yoga) permite que cualquier experiencia (o toda) que aparezca en tu vida sea una oportunidad para ello, para indagar. Para indagar en nuestra experiencia humana; volviéndonos más sensibles a nuestras acciones y a los impactos de estas acciones.
Esta indagación la podemos hacer en cualquier actividad de nuestra vida y sobre la esterilla (en la práctica postural de yoga) y claro, en la aparente quietud de meditación.
Cualquier momento es una oportunidad para sentir, lo que sea que está sucediendo y responder a ello, de la manera que sea disponible para ti en esa situación.

La indagación en la vida te permite sentir en cualquier circunstancia, estés trabajando en lo que sea, durmiendo, descansando, practicando yoga, limpiando, cocinando, comiendo, bebiendo, charlando, observando el panorama, yendo en metro, paseando, nadando, escribiendo, escribiendo poesía, leyendo, llorando, riendo, cantando, bailando, pintando, haciendo collages, haciendo el amor, abrazando, besando, en movimiento, en quietud, etc. respirando!

Sensibilidad en la acción y su impacto. Efectivamente, va a haber diferentes impactos, que te gustarán o no, que te dolerán, te harán disfrutar o te harán cambiar… Reconócelos y ajusta la acción, si es posible o necesario.

“La indagación en la vida, en ser completamente humano, empieza por sentir.”  

Y puedes empezar a sentir, practicando sobre la esterilla. Acercándote poquito a poco al cuerpo (al ritmo que tu cuerpo y tu vida te pida o permita). Acercándote a tu mejor amigo, o mejor dicho, a ti! Tu cuerpo siempre está contigo, te habla y te cuenta… ¿te apetece escucharle?

Encuentra un espacio, desenrolla la esterilla. No necesitas más. Tu cuerpo.  Tu propio interés en sentir, en sentirTE. En sentir lo que sea que pasa ahora. No ha de ser algo extraordinario…diferente. Lo que pasa ahora y aquí, en tu piel, en tu cuerpo, y como tu cuerpo. En ti: aquí y ahora.
Y aunque el interés es el que es y no se puede forzar, si hay interés en Ser Quien Eres Realmente, la práctica sucede como tal: como interés. No como imposición, no como una disciplina férrea. Quizá la apariencia de la práctica varía, en forma, duración…En mi práctica personal, cuando me pongo sobre la esterilla, no sé qué va a suceder exactamente. Es algo espontáneo.

A través de repetición es como el cuerpo aprende. Repeticiones suaves que te nutren, fortalecen o energizan, para manifestar todo tu potencial. Y eso, gracias al Método de Yoga Dinámico, que en la práctica postural de yoga me ha abierto a preguntarme “¿qué necesita mi cuerpo, qué le puedo dar hoy?” en vez de, “¿qué puedo obtener hoy de mi cuerpo?”.

La indagación en la práctica postural de yoga, sobre la esterilla, en mi opinión y desde mi práctica del Método de Yoga Dinámico, se basa en intimidad, en sensibilidad hacia las sensaciones.

Sólo pregúntate: ¿tu práctica postural de yoga sustenta y nutre tu vida? O ¿sólo es otra manifestación de las ambiciones, expectativas y deseos de la mente de llegar algún lugar concreto? ¿de alcanzar esa ‘postura de revista’?.

Creo que en la práctica postural de yoga lo que importa es cómo te sientes y no lo que puedes llegar a hacer. Investigando en practicar en integridad, sintiendo y reajustando las acciones. Sintiendo, sintiendo, sintiendo. En generosidad hacia el cuerpo, en honestidad con el cuerpo y contigo misma, reconociendo tu humanidad, llena de miedos, ambiciones y deseos. Pero tu humanidad, al fin y al cabo. Porque ¿acaso hay algo malo en ser humano?.

Y quizá te das cuenta que la práctica postural de yoga y la “vida cotidiana” no son cosas separadas sino que tu cuerpo te permite explorar la Unidad (que es Yoga) que eres con la vida cotidiana y sus componentes. Ya que como “yoguis occidentales” estamos inmersos en ciudades, ordenadores, móviles, responsabilidades, relaciones, y no aislados en bosques o cuevas donde no existen hipotecas y facturas por pagar.

Y entonces, quizá tu práctica no sea sino tu “vida cotidiana”.

No has de alcanzar ninguna cota de perfección. Porque de hecho, ya eres la perfección. Eres perfectamente perfecto, tan humanamente como eres. No has de ser diferente. Simplemente sentir lo que tenga y necesite ser sentido.  La vida requiere eso de ti.

Tu viaje de Aquí a Aquí comienza Ahora.

¡Disfruta el viaje!

Enjoy the ride!
PS: Gracias a todos mis profesores, compañeros, familia y alumnos que siguen enseñándome tanto y ¡tanto!  Love you all!