"Estamos todos en el camino y de vez en cuando nuestros caminos se cruzan y compartimos momentos preciosos"

“Una práctica regular es esencial para que el sistema de yoga empiece a funcionar”

En teoría parece tener mucho sentido y estamos de acuerdo con ello, pero luego cuando tenemos que cumplir – llega la parte difícil. Incluso los practicantes más dedicados y serios van a tener esos días en que se levantan, sienten pereza y no les apetece hacer la práctica. Cuando escuchamos que alguien practica todos los días, a veces pensamos – “Yo no puedo hacerlo, no tengo el tiempo”. Yo diría, sí, a veces es verdad que no vamos a tener el tiempo para hacer una práctica de 2 horas al día. Pero muchas otras veces encontramos las excusas para no hacerlo; a menudo preferimos dormir 15 min más en vez de levantarnos y aprovechar este tiempo, por poco que sea, 10 min de meditación y 5 saludos al sol marcarán una diferencia. Llevo practicando desde hace más de 8 años, desde hace 6 con práctica diaria. A veces, sí, me da pereza, a veces sí, requiere un poco más de esfuerzo poner la esterilla y empezar, y a veces sí, no encuentro el tiempo y acepto que ese día no practicaré, permitiéndome un día de descanso sin sentir culpa. Pero otras veces sí, es pereza! Es cuestión de empezar, de poner un poco de voluntad y determinación. Muchas veces decido hacer sólo algunos saludos al sol, y a menudo después de eso, me encuentro con ganas de seguir y añado algunas posturas de pie, luego tal vez alguna invertida, luego alguna torsión, el savasana (que es lo mejor!), quizás me apetece quedarme algunos momentos más sentada en silencio y así, sin darme cuenta, acabo haciendo una práctica entera. Es una manera de tomármelo con calma: decido a empezar haciendo un mínimo y si luego me apetece seguir, genial!. Si no, no pasa nada.


“Y para practicar regularmente necesitas encontrar una manera de disfrutar de tu práctica”

Creo que es importante que cada día se practique – pueden ser sólo 5 min de meditación, puede ser un saludo al sol, puede ser una práctica completa, pero lo importante es que sea algo cada día. Así la práctica se va asentando y empieza a formar parte de mi día, empieza a transformar mi vida poco a poco. Intento incluir pequeñas porciones de práctica incluso en momentos diferentes del día: empezando cada día con 5 min de pranayama después de la ducha en el baño, 5 min con los ojos cerrados antes de empezar una clase establezco mi intención, por ejemplo decidir que hoy voy a cultivar la tolerancia con todos que se cruzan en mi día. La práctica de Yoga no es solamente el momento en que extiendes la esterilla, también es cómo piensas, cómo hablas, cómo te relacionas con las personas durante las 24 horas del día. Si decides hacer sólamente 15 min de práctica pero lo haces a diario, tendrá mucho más efecto en ti, que una clase completa una vez a la semana. Busca la manera de incorporar el yoga en tu vida diaria. Elige ese mínimo con el que te puedes comprometer cada día; quizás puedes empezar 2 veces a la semana o 5 veces o lo que sea, pero que sea regular.

Aún con toda nuestra determinación, muchas veces en el día o en el momento de la práctica surgen cosas que pueden empujarla al margen. Muchas veces nos decimos “hoy no la voy a hacer porque me surgió esto o aquello, la hago mañana”. Luego mañana surge otra cosa, y perdemos otro día de práctica. No es cuestión de que si no la hago hoy, la haré mañana; esto para mi nunca ha funcionado. La práctica de mañana no reemplaza la práctica de hoy. Hago lo que puedo hacer hoy, en este día, aunque sean 5 min de meditación. Mañana ya será un nuevo día y otra vez haré lo que pueda hacer. Me ha ayudado tener mis propias rutinas, aunque dentro de ellas tengo la libertad para variarlas.

Otro aspecto es que hacer una autopráctica en casa requiere muchísima más disciplina, para algunas personas funciona, para otras es casi imposible. Es por ello que están las clases, también para aprender las diferentes técnicas correctamente, pero incluso más importante, para recibir el apoyo del grupo. Todos hemos sentido que en grupo se suele hacer mucho más de lo que hacemos solos en casa. La energía del grupo y el espacio dedicado a la práctica ayuda. Está bien tener tu autopráctica pero de vez en cuando está bien compartir tu práctica y energía con la comunidad (la Sangha). Te servirá de una increíble inspiración y motivación!

Estamos todos en el camino y de vez en cuando nuestros caminos se cruzan y compartimos momentos preciosos.